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miércoles, 11 de febrero de 2015

14 Días, 14 películas

El lunes empecé un experimento en mi Instagram en el que por 14 días estaré publicando fotografías personales junto a frases de películas, nominadas o no al Oscar, que me han marcado la vida. Quizá alguna también haya marcado las suyas.

Es una especie de cuenta regresiva antes de la celebración de los premios de la Academia el próximo 22 de febrero. Les adelanto que la última foto (día de la premiación) vendrá acompañada con un quote de mi favorita este año para quedarse con el Oscar a Mejor Película del año.

Los espero ¡Acción!

@Sofia_Alv

sábado, 24 de agosto de 2013

Sobre Ni una sola palabra de amor y las historias inesperadas

No dejan de asombrarme las historias que se cuentan y de las que nos enteramos por mera casualidad. Como si fuese parte de algún plan llegan a nosotros las líneas o los detalles más íntimos de vidas con las que nunca nos cruzaríamos de no ser por internet u otros medios de comunicación. Todos los días leemos o vemos algo que nos sorprende, pero algunas veces corremos con mayor suerte y nos topamos con algo que nos maravilla de sencillez y belleza.

Ayer me pasó eso cuando, por casualidad, una amiga compartió en Facebook una nota de El Clarín que decía "Apareció María Teresa: la mujer real del corto furor en la web". Nada más leer: corto, verdadera y furor alcanzó para darle click al enlace. Me voy primero a ver el corto Ni una sola palabra de amor.

Resulta que en un mercado de las pulgas en Buenos Aires compraron una vieja grabadora de cassette, que una vez fue la contestadora de un apartamento. El cassette que estaba dentro contenía varios mensajes de María Teresa llamando a Enrique, pidiendo insistentemente que le contestara a su llamado. La sinceridad de su voz, las distintas discusiones de aquella mujer con el aparato esperando que alguien respondiera, las variaciones en su tono de voz, sus estados de ánimo... todo estaba encerrado en aquella cajetilla con cinta.

El Niño Rodríguez fue el encargado de convertir ese audio en un corto protagonizado por la actriz argentina Andrea Carballo, donde se le observa dejando cada uno de los mensajes de voz a Enrique sin tener éxito, pidiendo entre otras cosas una palabra de amor.

La idea es tan sencilla y tan natural que atrapa. Los ocho minutos que dura el video son de completa atención en María Teresa, en su historia, sus peticiones. Esperamos que Enrique conteste, que diga algo, así sea para despedirse y no volver más, pero que hable.

Maravilloso. No puedo parar de maravillarme ante las pequeñas historias que regala el mundo, la gente, la vida diaria, lo cotidiano tan lejano y tan cerca a la vez. En cómo un cassette llega a las manos de la persona indicada para regalar a todos un pedacito de arte escondido en un episodio íntimo de una pareja en el cono sur.

Mientras pienso en cómo encontrar una historia que contar, me doy cuenta que ella debe estar esperando por mí, pero que no debo esforzarme mucho porque ella sola llegará. Probablemente su entrada sea más cercana mientras preste más atención a los detalles. Ellas están ahí, donde menos pensamos, y es que si fuese tan fácil dejarían de maravillarnos. Son como el amor: llegan inesperadamente.

martes, 30 de julio de 2013

Fealdad

Las cosas bonitas, todas, se agradecen. Un paisaje, un sabor, un aroma, una historia, una noticia, un amor...

La verdad, no siempre todo es bonito y eso también se agradece. Creo que en algunos momentos de la vida se hace necesario percibir y asumir un poco de lo que está mal, de lo que daña la foto. La vida pide esos momentos y al mismo tiempo los proporciona.

Pensé en eso ayer cuando, en vez de tuitear una de esas curiosidades y cosas maravillosas que pasan en el mundo todos los días, compartí un ensayo sobre el abuso de poder y el racismo tan presentes hoy como hace siglos atrás.

A partir de allí reflexioné y visualicé que es imposible vivir por mucho tiempo dentro de una burbuja. Crear un mundo paralelo donde todo sea bueno y bello puede funcionar para escribir un cuento, pero no para la vida real. Y qué aburrido sería que todo fuese felicidad siempre. Que todos sonrieran siempre, que tomaran la mano del necesitado, cedieran el paso, ayudaran desinteresadamente...

Suena feo, pero lamentablemente es así. Los seres humanos por alguna razón necesitan las dificultades, los obstáculos, el sufrimiento y las derrotas.

Como siempre, extrapolé un poco la situación hacia mis escapes favoritos: la música y el cine (caben las series de televisión). Y pude constatar que allí también encaja esta teoría.

Empezando por lo primero: me encantan esas bandas sonoras nostálgicas, que te sumergen en un estado de vacío y desconsuelo, suena a drama queen, pero de verdad hay días que necesito escuchar ese tipo de música: algo así como la banda sonora de Atonement. No digo que siempre, pero hay momentos.

Con las películas se ve un poco más claro: los finales felices son muy predecibles. Y en la mayoría de los casos son poco originales. Las historias ligeras pueden llegar a aburrir. Por algo dos de mis películas favoritas son The reader y There will be blood.

Tampoco es casualidad que las series más recientes que empecé a ver sean Hannibal y Bates Motel. Sangrientas hasta niveles grotescos -sobretodo la primera- pero al mismo tiempo con una belleza artística exquisita.

Creo que el sufrimiento tiene también una belleza insospechada. Un matiz que da vida a rasgos de nosotros mismos que nunca habrían salido a la luz. Que hablan de nosotros y nos ayudan a conocernos desde lo más profundo. A explorar y sentir algo nuevo. Algo que siempre ha estado.

sábado, 25 de febrero de 2012

Quiniela Oscar 2012: Predicciones previas a una noche nostálgica


Ya faltan menos de 24 horas para la entrega de los Premios de la Academia y aquí estamos publicando por primera vez en La Libreta nuestras predicciones.

No quise utilizar la metodología de colocar a quien creo que ganará acompañado de la opción que "me gustaría" que ganara, es decir, a todos los que coloco como vencedores son mis favoritos, los que me conmovieron, me enamoraron y me emocionaron; en su defecto la opción que prefiero entre las que tuve oportunidad de ver.

Como comenté en Twitter me costó muchísimo con la categoría de Mejor Fotografía pero fue sencillo después de unos segundos aclarar las cosas.

Debo aclarar responsablemente que no pude ver Hugo, de allí que no figure entre mis preferidas, seguramente ganará en otras categorías que no forman parte de las principales que coloco aquí; con esto no resto mérito a la cinta de Scorsese, necesitaba que quedara claro en honor a la verdad.

Curiosamente las piezas que pongo como triunfadoras en los renglones de Guión Original y Guión Adaptado son las que estoy segura de que no se quedarán con la premiación de Mejor Película, pero que si llegara a pasar me sacarían una gran sonrisa (cuestiones sentimentales).

Sin más, aquí están:

Mejor Actor: Jean Dujardin (The Artist)

Mejor Actriz: Viola Davis (The Help)

Mejor Actor Secundario: Christopher Plummer (Beginners)

Mejor Actriz Secundaria: Octavia Spencer (The Help)

Mejor Película: The Artist

Mejor Director: Michel Hazanavicius (The Artist)

Mejor Guión original: Woody Allen (Midnight in Paris)

Mejor Guión Adaptado: Aaron sorkin y Steve Zaillian (Moneyball)

Mejor Película Animada: Chico y Rita

Mejor Fotografía: Emmanuel Lubezki (The Tree of Life)

Mejor Banda Sonora: John Williams (War Horse)

*Nota: lamentablemente no pude ver ninguna de las nominadas a Película Extranjera, pero todo indica a que será para A Separation.

¡Listo! ¡Snaks, Twitter On y acción!

sábado, 4 de febrero de 2012

Cuando se unen dos de los buenos: Fincher y Larsson

Tiendo a asegurar que las versiones norteamericanas de películas que originalmente son hechas en otro lugar del mundo, muy diferente a la visión comercial del cine hollywoodense solo sirven para dañar la esencia de las historias, de sus personajes y finalmente, la intención de su autor. Las veo en su mayoría como un intento burdo de vender, llenar salas a costillas de una obra que probablemente no fue planificada, escrita y ejecutada para tal fin; y en el caso de que así fuera, sigue siendo la creatividad de otra persona la que te sirve para meterte unos dólares en los bolsillos.

La chica del Dragón Tatuado adaptación de la novela de Stieg Larsson (Millenium I) o como la conocimos por la versión cinematográfica sueca: Los hombres que no amaban a las mujeres, es uno de estos casos en los que apocalipticamente no podía sino pensar que vendría una catástrofe millonaria, aunque el desastre viniera de la mano del brillante director David Fincher.

Recuerdo que me llamó mucho la atención ver aquel póster en las instalaciones de Cines Unidos cuando apareció la lejana producción de Niels Arden Oplev estrenada en el país escandinavo por allá en el 2009. Duró muy poco tiempo en la pantalla grande de nuestro país, así que acudí a los amigos de parche en el ojo.

Lisbeth Salander

Esta trilogía no es bonita, es decir, no es una historia feliz, es intrincada, llena de violencia, misoginia, humillación y decadencia. No me parece que tenga una trama particularmente original dentro de la gama que se encuentra en el cajón de thriller. Indudablemente el éxito de este cuento son sus personajes, especialmente el de Lisbeth Salander. Es astuta, misteriosa y hacker, para compensar sus pocas habilidades sociales y su apariencia dark. Para hablar de la protagonista de Millenium tendría que hacer un post entero y por ahora solo queremos un humilde vistazo desde acá de la cinta de habla inglesa.

Para seguir en esta línea ofrezco una breve comparación entre esta anti-heroína representada por Noomi Rapace (Suecia) y Rooney Mara (EE UU). Entré a la función predispuesta a que la actriz de Red social no llenaría los zapatos de Rapace y debo aceptar que aunque finalmente me quedo con la actuación de la sueca, Mara hizo un buen trabajo. La barra estaba alta y ella con todo a su alcance se metió en este desastre de vida que es la señorita Salander. Retraída, directa, con rabia, afectada, reprimida, fuerte, decidida y de algún modo, frágil. Me gustó su estética, el look está mucho más elaborado, cosa que juega a su favor.

El personaje de Mikael Blomkvist no fue una figura llamativa para mí en un principio, ahora me doy cuenta que probablemente haya sido por la aburrida interpretación del actor sueco Michael Nyqvist, y aunque Daniel Craig no es mi protagonista favorito fuera de las cintas de James Bond, este trabajo suyo provocó mi reconciliación con el periodista, personaje en el que se reflejaba el propio Larsson al escribir la novela.

Fincher y sus monstruosidades

Utilizo mucho la frase "lo volvió a hacer" y es porque la mayoría de las veces que lo hago es para hablar de un resultado satisfactorio y este es el caso: David lo hizo de nuevo. El movimiento, las transiciones, la velocidad, el montaje, las secuencias... Es emocionante estar ahí, como en Sev7n o The social network, hay algo relevante que contar (en este caso la violencia hacia las mujeres en Suecia o en cualquier parte del mundo) y además la forma en que te lo narra se convierte en el vehículo perfecto para comunicar, llamando tu atención sin desvincularte de lo importante, ni distraerte con adornos.

¿Con cuál de las versiones me quedo? Voto por una fusión: la Salander europea, la música de Trent Reznor, la vibra del reparto sueco hablando su idioma y la dirección del americano. Me siento satisfecha con esta adaptación, agregó nuevos elementos ausentes en su predecesora, material de calidad y no mera intención de lograr taquilla.

Gracias, Fincher... Gracias, Larsson.

viernes, 3 de febrero de 2012

Que el artista te encuentre trabajando

Desde ayer he estado hablando y pensando sobre la inspiración. Tema fascinante, sin duda, y a la vez tan complejo. Sobre él exponen elementos como la musa, el ejercicio de las habilidades, el trabajo diario, estados de ánimo y hasta la alineación de los planetas, como posibles explicaciones de este efecto en las personas.

Hoy quiero hablar de un caso específico: un episodio que me viene ocurriendo desde ayer y que continuó esta mañana cuando desperté. Resulta que el miércoles en la noche "R" me regaló un libro de Wheeler Winston Dixon y Gwendolyn Audry Foster, titulado Breve historia del cine. Yo lo miré feliz con una gran sonrisa porque había decretado que hasta que no hubiese un pénsum decente de cine en Venezuela o pudiera irme a estudiar afuera, iba a "auto educarme". Fue amor a primera vista, pues.

La noche siguiente (ayer) empecé a ver The artist al llegar del trabajo, sí, la película de Michel Hazanavicius que tiene un buen número de nominaciones a los Oscar, y no pude terminarla porque el cansancio del día me venció. Debo hacer una confesión que me da un poco de verguenza antes de continuar: el hecho de que fuera una película muda no me generaba gran emoción, mis expectativas eran bajas a pesar del gran revuelo que ha levantado (vaya, sí me equivoqué).

Esta mañana desperté y sin levantarme de la cama encendí el televisor y el dvd para continuar con la función que había interrumpido. Y entonces, llegó.

Bella, encantadora, musical, seductora e inteligente, la inspiración se paseaba por mi cuarto haciendo movimientos circulares que danzaban a ritmo de tap. The artist te enamora con la nostalgia, con la belleza de la simplificación, de las raíces, de las pequeñas cosas, de lo que pertenece a otra época y que -conociéndolo o no- sientes que extrañas.

Lo uno con el regalo que me hicieron hace dos días porque siempre es emocionante leer sobre la historia, más si viene acompañada de hechos y detalles que nos recuerdan que de algún modo aun hoy está viva entre nosotros.

La cinta de Hazanavicius trajo de vuelta, en pleno siglo XXI, una época dorada que se nos había quedado tan lejos. Nos hizo el favor a quienes no fuimos a buscarla en los archivos, traerla para nosotros y enamorarnos sin remedio de ella.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Breve reporte de un sáb... que se hizo dom...


He estado trabajando. Sí: no es excusa para dejar de escribir por tanto tiempo (creo yo). Decidí compartir por acá las últimas cosas chéveres que he visto por allí. Vamos en orden de aparición:

1) Moneyball
Amé esta película: beisbol, Aaron Sorkin y Brad Pitt ¿Cómo decirle que no? No necesitó de mucha música de fondo para cautivarme, pero sí bastó con la versión que la pequeña Kerris Dorsey hizo de "The show", de la cantante Lenka. ¡Mágica!
Brad Pitt tiene pinta de nueva nominación al Oscar y la película entera podría estar compitiendo también en unas cuantas categorías como mejor guión, edición y montaje, dirección. Sí, sí, me encantó.

2) Maldita Nerea
Los escuché porque en una misma semana dos personas completamente diferentes y que ni siquiera se conocen recomendaron sendas canciones("Piedra, papel o tijera" y "Verso acabado. Punto"). Me llamó la atención y cuando se trata de música no hay que pensarlo dos veces.
Cuando en breves períodos de tiempo varias personas hablan de algo que no conozco y que la mayoría de las veces tiene que ver con arte: es hora de chequear. Puedo decirles que es mi nuevo grupo/cantante favorito (todavía desconozco esto).

3) Crazy, Stupid, Love
Llegué con meses de retraso a ella, no pude ir a la sala de cine pero Cuevana me facilitó las cosas (lo que no hizo mi internet, que tardó más de 4 horas en cargar), pero valió la pena. Más allá de los lugares comunes de una comedia romántica: tiene un buen reparto, es entretenida, aunque como me dijo una amigo hace minutos por twitter, empieza floja.
Al final fue otra grata sorpresa dentro del séptimo arte que he visto estos días.

Bonito sábado leyendo al Gabo que ya se convirtió en domingo.

Por cierto, hoy es domingo de fútbol. Espero poder comentar un poco sobre eso luego porque particularmente hoy siento que yo misma entraré al campo a jugar...

martes, 31 de mayo de 2011

The Hangover 2: una resaca irresistible

Acabo de llegar a mi casa luego de ver The Hangover (¿Qúe pasó ayer?) parte 2. Debo decir que desde Due Date (Todo un parto) no me reía tanto. Por supuesto que esto no es producto de la casualidad: en ambos proyectos están involucrados los mismos realizadores y un actor en común, el hilarante Zach Galifianakis. Esta secuela dirigida por Todd Phillips ya rompió récord convirtiéndose en el mejor estreno para una comedia a escasos cinco días de su lanzamiento.

Este, sin duda, es un caso exitoso de las temidas segundas partes. Los más negativos dirán que es el mismo asunto de la primera entrega trasladado a la ciudad de Bangkok. Yo diría que es el resultado de la buena ejecucución de un concepto que ya está en el inconsciente de la cultura pop actual. Unas buenas, y sobre todo divertidas, actuaciones hacen de esta comedia una buena opción para desconectarse y reírse a más no poder. La risa tiene poder sobre las personas y consigue dinero también: ha logrado ganar 137,4 millones de dólares en taquilla en Estados Unidos y Canadá desde el pasado 26 de mayo.

Ahora, como si de una amanecida se tratara, reímos de manera más moderada para no sufrir tanto los dolores abdominales que provocaron las dos horas en la sala de cine. Duele ligeramente la cabeza y no te sacas de la mente la cara redonda y barbuda de Galifianakis, que sin expresión, pose o diálogo alguno te hace sonreír. Una buena oportunidad para disfrutar un rato, relajarse y brindar por la amistad. Como diría Fito Páez: "me gusta abrir los ojos y estar vivo, tener que vérmelas con la resaca". Y que lo digan estos tres panas.

domingo, 15 de agosto de 2010

Han implantado una idea en mi mente y fue Nolan


Llevaba casi dos semanas tratando de ir al cine para finalmente ver la película de Christopher Nolan, Inception (El Orígen). El asunto no se hacía sencillo, por el contrario a medida que pasaban los días se iba complicando. Yo nunca me he detenido al momento de ir al cine sola, lo he hecho en repetidas ocasiones y es muy relajante la verdad. En este caso mi papá estaba en Caracas y quise aprovechar su estadía en la ciudad para ir juntos a verla.

Después de posponer y posponer la salida por reuniones de trabajo, enfermedad y acontecimientos de última hora, el viernes pudimos sentarnos en nuestras butacas ubicadas en la cuarta fila de la sala y mirar la pieza del director de Memento. Debo decir algo antes de entrar de lleno a darles mi impresión de la película: yo no acostumbro ir al cine a ver films de acción -uno que otro de ciencia ficción- no soy asidua a ellos, me inclino más por los dramas y comedias románticas, y me reservo la que me llame la atención de estos otros géneros para ver en la comodidad de mi cama.

Sin embargo me pareció interesante que justamente tanto esta última como la película anterior de Nolan las vi en pantalla gigante y en ambas oportunidades he quedado gratamente sorprendida. No es que yo dude del talento de este realizador, todo lo contrario, es sólo que estoy acostumbrada a ver muchos efectos especiales y extrañar la sensación de que voy a recordar algo de lo que acabo de ver dentro de cinco años. Es justamente esta segunda parte la que más me interesa, por supuesto que los efectos visuales e imagenes digitalmente intervenidas aportan dinamismo y son agradables a la vista, además tienen su justo y merecido lugar en la trama, te recuerdan un poco a Matrix pero aún así tienen la capacidad de seguir sorprendiéndote.

Mi mayor sorpresa fue todo lo que despertó en mí esta pieza cinematográfica. Hay misterio, amor, lucha. Inception te introduce en un mundo, el mundo de los sueños y la compleja mente humana, no te permite salir de él y más importante aún: tú no quieres salirte. Todo lo que se pasea por la pantalla es necesario y no sobra para contar una historia, necesitas de recuerdos y memorias, retroceder y mantenerte conectado con el ahora. Cuando crees que ya el cine de ciencia ficción de estos tiempos no tiene nada nuevo que aportar aparece Nolan para decir que hay cosas que deben ser contadas, que hay mundos por descubrir y que si bien la psique no es un tema nuevo ni exclusivo, todo lo que rodea esta producción y su universo de detalles debe ser visto por la masa que quiere seguir soñando.


Lo que me gusta de estas reseñas es que no son nada hasta que quien las lee vea la película y juzgue él mismo. Es agradable cuando el público no coincide con los críticos, cuando se meriendan sin entusiasmo lo que los "expertos" tienen que decir (yo no lo soy, ni pretendo serlo). Como le dije a mi papá antes de ver la película en cuestión: "esta será una de esas adoradas por la gente y destruída sin éxito por la crítica". Bastaba leer en la prensa cosas como "Leonardo DiCaprio en una actuación de segunda categoría" y revisar en Twitter "que bolas Inception, lo mejor que he visto en mucho tiempo". No creo que sea la mejor película del año -hasta ahora me quedo con Hermano por muchas razones- pero sí tiene algo que aportar dentro de sus complejidades.

Al salir del cine -"¿Papá te gustó?" -"Sí, se puede ver". Cada quien juzgará, creo que la respuesta de mi papá es válida, aunque yo le agregaría varias cosas más como se pudieron dar cuenta. Pero ni yo soy experta ni mi papá es la masa. Vayan a ver El Orígen, amenla u odienla pero tengan con qué argumentar, no se queden fuera de la conversación de una de las mejores del año.

viernes, 2 de julio de 2010

La esperanza de Hermano




Y llegó el día para Marcel Rasquin, Enrique Aular y toda "la familia" (como ellos mismos describen a todo ese equipo) de la película venezolana Hermano. Hoy, finalmente, después de "ocho semanas de rodaje y un año de postproducción", la historia de Daniel y Julio (en este caso) y de muchos que pueden identificarse con ellos, verá la luz ante el público ciollo.

Digo que muchos se pueden identificar con estos hermanos porque no se trata de fútbol, éste deporte sólo sirve de excusa y puente para adentrar al espectador en un sueño, que puede ser el de Luis de ser cantante de rock, el de Marcela de ver en vivo a los Rolling Stones, o el de Francisco de ir a un juego entre Nueva York y Boston en el Yankee Stadium. Por supuesto, hay una realidad que rodea a los personajes que no escapa de los que vivimos en esta ciudad que es Caracas y que muchos conocemos, aunque no vivamos en Petare o en cualquier otro barrio de la capital.

Estos chamos, Fernando Moreno (Daniel) y Eliú Armas (Julio) lograron conmoverme, con sensibilidad y fuerza mostraron que hay cosas importantes en la vida, que la familia es una de ellas y que los sueños son los que nos mantienen vivos. Cada frase que dicen es justa y necesaria, nada estuvo de más. Que bueno ir a ver una película venezolana y traerte de vuelta frases que no puedes sacar de tu cabeza por semanas.

Hay humor, hay drama, momentos de mucha violencia (esa que lamentablemente se va volviendo costumbre y nos sorprende cada vez menos), risas, llanto, tragedia. Sin embargo, si tuviera que elegir un sentimiento que prevaleció y que me llevo conmigo (gracias en gran parte a Daniel) es la esperanza. Sí, lloré, me molesta la injusticia y la maldad, pero la nobleza y la lucha aunque no lo crean vive en muchos de los que están arriba en el cerro, de eso no me cabe duda.


Como le comenté a Yimmi, otro bloguero que escribió sobre la película, no pude evitar salir de la sala sintiéndome como si a pesar de todo todavía se pudiera creer y luchar por algo, ese sentimiento de que los sueños si se pueden hacer realidad (aunque suene cursi y trillado).

Hoy que se estrena Hermano en Venezuela quisiera que las salas de cine estuviesen repletas de gente, no sólo para apoyar al talento nacional (como escuchamos continuamente) sino porque además se van a topar con una producción que marca para mí un capítulo en nuestro cine. En este momento pudiera copiarme unos cuantos piropos técnicos que lei por ahí, pero más que con eso me quedo con una historia y una trama bien contada, un guión rico, interpretaciones sinceras y trabajo duro. Sí, mi hermano, en Venezuela se hace cine y vale la pena verlo.